Traer un
niño al mundo es maravilloso, sin embargo, a veces puede alterar el estado de
ánimo de la flamante mamá. Según las estadísticas, entre el 15% y el 20% de las
gestantes sufre depresión postparto. Un trastorno que surge en el puerperio,
como respuesta a los cambios bioquímicos, hormonales, psicológicos y sociales
que experimenta la mujer, señala la ginecóloga Rosa Arrunátegui, de la Clínica
Ricardo Palma.
Los
estudios revelan que esta condición es más frecuente en madres adolescentes
(26%) y en mujeres de condiciones económicamente bajas (38.2%). Este trastorno
comienza en los primeros 12 meses después del parto y presenta síntomas por al
menos dos semanas. Algunos especialistas indican que puede durar hasta 14
meses, dependiendo de la severidad del caso.
Pero, qué
origina la depresión posparto. Múltiples factores. Dentro de las variables
bioquímicas destaca la disminución abrupta en los niveles de esteroides
gonadales. Entre las deficiencias sociales, la carencia de redes de apoyo,
embarazos no deseados y estrechez económica.
Las adaptaciones corporales, psicológicas y sociales también pueden desencadenar este trastorno. El cambio de rol a nivel familiar, el nuevo vínculo con el bebé, las nuevas responsabilidades y los cambios en el cuerpo pueden causar estragos en el estado de ánimo de la madre y producir depresión posparto.
¿Cuáles son
los síntomas?
Los
elementos conductuales más comunes son: humor depresivo, falta de interés y/o
de placer al realizar las actividades, alteración del sueño, pérdida de
energía, agitación o retraso psicomotor, sentimientos excesivos de culpa y
disminución de la concentración e ideas suicidas.
En relación
con los factores de orgánicos, se pueden mencionar el hipotiroidismo y las
variaciones en el metabolismo de hormonas tiroideas, así como, cambios en
funciones neurotransmisoras y disminución de algunas citoquinas inflamatorias.
La tristeza, el llanto, la poca expresividad y el rechazo al recién nacido son sus síntomas más frecuentes. La ginecóloga Arrunátegui de la Clínica Ricardo Palma advierte que para lograr una detección temprana, es necesario realizar un examen entre el tercer y sexto día posparto.
¿Cómo se
trata?
En caso de
que la madre padezca de depresión posparto se toman diversas medidas según la
severidad del caso. Si presenta signos leves, normalmente, son referidas a una
consulta psiquiátrica para una mayor evaluación. En tanto, si se trata de un
cuadro severo se recurre a la hospitalización del paciente para así disminuir
el riesgo de suicidio.
Algunos de los tratamientos para este diagnóstico son la terapia cognitivo-conductual, psicoterapia interpersonal, asesoramiento no directivo y psicoterapia psicodinámica. Cuando la depresión posparto es severa, los pacientes a menudo presentan pensamientos suicidas, deterioro grave del funcionamiento y mal juicio. Para la atención de estos casos se recomienda el uso de fármacos antidepresivos. No obstante, antes de recetar estas sustancias debe analizarse cada paciente individualmente, debido a que en ocasiones se han detectado riesgos para el lactante. El tratamiento debe estar consolidado tanto por terapia psicológica y farmacología.
